Qué es el VIX — el índice del miedo, sin la mitología
El apodo engaña. El VIX no mide dirección: mide cuánto cuesta la amplitud.
Qué mide realmente el VIX
El VIX del CBOE es la volatilidad esperada a 30 días, anualizada, extraída de los precios de las opciones sobre el S&P 500. No contiene ninguna información sobre dirección: el VIX no distingue entre la posibilidad de subir un 30% y la de caer un 30%. El apodo de «índice del miedo» se impuso porque, en la práctica, la volatilidad esperada solo se dispara cuando el mercado cae. Las subidas son silenciosas.
Regla de conversión útil: divida el VIX por √252 (unos 15,9) y obtiene el movimiento diario implícito. Un VIX de 20 equivale a ±1,26% al día; un VIX de 40, a ±2,5%. Ese único paso convierte un índice abstracto en una cifra con la que se puede dimensionar una cartera.
Cómo leer los niveles — la distribución desde 1990
- Por debajo de 15: calma de tendencia alcista firme. En 2017 el VIX marcó su mínimo histórico de cierre, 9.14
- 15–20: régimen normal. La media histórica es 19 y el 63% de las sesiones cierra por debajo de 20
- 20–30: alerta. La zona donde no se puede distinguir una corrección de un cambio de tendencia hasta después
- Por encima de 30: el mercado está descontando una crisis. Solo el 8% de las sesiones llega ahí
- Por encima de 50: una vez cada varios años — otoño de 2008, marzo de 2020, y episodios de 1998 y 2011
El cierre más alto de la historia es 82.7, el 2020-03-16 (choque del Covid), seguido por 80,86 el 20 de noviembre de 2008. El dato que más conviene interiorizar es el primero: dos de cada tres sesiones son tranquilas. La alarma es el estado excepcional, no el habitual.
Reversión a la media — la propiedad decisiva
A diferencia de un índice de precios, el VIX no va a ninguna parte a largo plazo. Tiene techo y suelo, y siempre regresa al entorno de 19. Por eso comprar acciones cuando el VIX está extremadamente alto ha funcionado históricamente en cuanto a dirección. El problema es el momento exacto: quien compró en septiembre de 2008 con el VIX en 40, convencido de que el pánico ya era suficiente, vio 80 dos meses después. Un VIX alto es condición necesaria de un suelo, no condición suficiente.
La trampa estructural de «comprar VIX»
El VIX no se puede comprar. Lo que se compra son futuros sobre el VIX, o los ETP que los rolan cada mes (VXX y similares). Ahí está el defecto de diseño: en condiciones normales la curva de futuros está en contango — los vencimientos lejanos cotizan más caros —, de modo que cada rolo consiste en comprar caro y vender barato. El resultado es una erosión estructural del valor si se mantiene la posición. Un ETP de VIX es un seguro de corto plazo, nunca una cobertura permanente.
Usos prácticos
- Dimensionar posiciones: con el VIX al doble, el mismo importe implica el doble de riesgo real
- Valorar la venta de opciones: cuanto más alto el VIX, más gruesa la prima — y también el movimiento que realmente ocurre
- No usarlo para anticipar dirección: dice cuánto se mueve el mercado hoy, no hacia dónde irá mañana
- Asumir que VIX y precio se mueven juntos en las caídas: el momento en que se desea el seguro es el momento en que el seguro es más caro
Este resumen es la versión condensada. Para el análisis completo, lea: